Ella era como un cero a la izquierda, nadie le hacía caso, su vida era la más simple, la más sumisa, hasta que todo cambió. Sí, puede que un día digas que tu vida no tiene sentido, que solo es vida, pero... esa misma vida puede cambiar de un día para otro. Así pasó, con solo una noticia, con solo una llamada , la vida de ella cambió. Conoció personas que le cambiaron la vida, en fin, conoció el mundo, el mundo del que se escondía, o mejor dicho, el mundo del que la escondían. Pero claro ese mundo se le desmoronó rápido, porque, por que se enamoró, porque se dió cuenta que a veces el amor no es como lo pintan, no, para tener un final feliz hay que tropezar, caer, levantarse, pero no una, ni dos veces, para llegar al final hay que derrumbarse, pero sin importar cuanto cueste, levantarse. Pero antes de amar tuvo que amarse a sí misma, amarse como es, con sus virtudes pero también con sus defectos, porque todos los humanos tenemos.... pero es de sabios reconocerlos y corregirlos
Y ahora la pregunta es:
Después de todos los problemas que afronto y todas las veces que se derrumbó y aun así se levantó...
TUVO UN FINAL FELIZ?
Descúbrelo por ti misma/o
GRACIAS POR LEER
Dicen que el primer amor nunca se olvida. Yo juraba ser la excepción a esa regla.
Durante años me convencí de que sí era posible enterrar el pasado, dejar atrás ese "gran amor" que marcó mi infancia, mi adolescencia... mi vida.
Pero eran las cuatro de la mañana. Trabajaba en silencio, con la radio como única compañía. A esa hora ya no hay voces, solo música. Y entonces sonó.
Su voz.
El grupo.
Esa canción.
Y fue como si alguien abriera un baúl cerrado con llave. Volvieron las risas de niños compartiendo secretos, las despedidas sin cierre, las promesas que nunca supieron sostenerse. Tú soñabas con los escenarios. Yo nunca supe lo que quería... hasta años más tarde, cuando el mundo de la clínica me recibió con los brazos abiertos. Tú elegiste la música. Yo, la medicina.
Tú escogiste irte a cumplir tus sueños.
La escogiste a ella.
Éramos dos mundos destinados a no encontrarse.
Eso me dejaste claro el día que rompiste mi corazón.
Juan Pablo Villamil... ¿qué ganas con volver, si igual te irás como el viento?
Del dos mil y algo hasta hoy, todo ha cambiado.
Todo... excepto lo que aún siento cuando escucho tu voz.