Un encuentro fortuito bajo la luz de la luna llena.
Él, un artista perdido en su dolor.
Ella, una soñadora atrapada en su pasado.
Dos almas que se encuentran rotas y son unidas por el plenilunio.
Cargas pesadas que han cargado desde tiempo atrás, encuentros inesperados y su comienzo en la vida adulta
¿Qué tan lejos irías para salvar tu corazón y tu arte?
¿Estaban destinados a encontrarse o a perderse a si mismos?
Una historia de amor, arte y rendición.
Algunas historias de amor no tienen grandes giros ni finales felices. Algunas comienzan como cualquier otra, pero se quedan atrapadas en el momento en que algo interrumpe lo perfecto.
Sam vive para sí misma, enfocada en lo que puede controlar: su carrera, su futuro, su propio crecimiento. Le cuesta conectar, no porque no quiera, sino porque nadie parece tocar las partes profundas de su alma. Hasta que aparece Charlie.
Él la ve. No como los demás, sino como si ya la conociera de antes. Lo que empieza como una coincidencia universitaria se convierte en una historia que parece escrita por el destino. Son exactamente lo que el otro no sabía que necesitaba. Pero el amor, por puro que sea, no siempre es suficiente para sobrevivir a las circunstancias.
Dos semanas para volverse almas gemelas y completos desconocidos.
Una promesa, una despedida y un silencio lleno de recuerdos.
La mejor historia de amor dejada solo en el primer capítulo.
Esta es la historia de un amor que fue real, aunque no durara para siempre.
Una historia que deja cicatrices suaves y preguntas abiertas.