Él trabaja duro. No solo por ambición, sino por respeto. Respeto al hombre que le dio una oportunidad, y respeto por el hijo mayor. El es firme, reservado y completamente entregado a su trabajo. Nunca ha tenido tiempo para el amor... ni parece interesarle. Mientras l@s demás herman@s lo miran con ojos soñadores, él solo guarda en silencio su admiración por el único que no lo nota. Pero ¿qué ocurre cuando el amor nace en medio del deber, el respeto y la distancia emocional? A veces, bajo una mirada fría... se esconde el calor de un corazón que no sabe amar.
Más detalles