Diario de un muchacho de secundaria

Diario de un muchacho de secundaria

  • WpView
    LECTURAS 389
  • WpVote
    Votos 3
  • WpPart
    Partes 5
WpMetadataReadContinúa
WpMetadataNoticeÚltima publicación mié, may 27, 2015
Bueno, esto es una pequeña parte de lo que es mi vida en la secundaria, no soy muy grande, mido 1'64 como mínimo, soy muy delgado y muy tímido, tengo pocos amigos e incluso los pocos que tengo me han traicionado, esta es mi historia en mi tercer año de secundaria, juntos a los peores compañeros y más genéricos que pueden existir en la historia, en mi salón hay variedad, muchachas estadounidenses, muchachas mexicanas (algo típico) muchachas agraciadas pero feas, muchachas bonitas pero poco agraciadas, completas con ambas cosas, hombre idiotas, divertidos, tontos, lo típico en la secundaria, la diferencia es que yo tengo una forma muy retorcida de ver las cosas, y les contaré un poco sobre mi vida en mi último año en secundara Eucario Zavala Álvarez #63 colonia Ruby Tijuana Baja California Norte México....
Todos los derechos reservados
Únete a la comunidad narrativa más grandeObtén recomendaciones personalizadas de historias, guarda tus favoritas en tu biblioteca, y comenta y vota para hacer crecer tu comunidad.
Illustration

Quizás también te guste

  • El cocinero del capitán
  • Bulletproof
  • Bajo su mirada: El juego de la tentación (Saga 2)
  • The New Girl |Narlena & Harlena|
  • CARNIVAL.
  • Cómic
  • Mi esperanza al alcance de mi realidad. TERMINADA.
  • Entre ellos (Completa)

Durante largos meses trabajé arduamente para ser parte de la importante tripulación de un reconocido político de mi país, donde me alisté para ser asistente de cocina. Mi objetivo era viajar por el océano hasta la gran capilla donde un grupo de sacerdotes y obispos podrían ayudarme con mis pecaminosos y enfermizos gustos hacia personas de mí mismo género, unos que iban en contra de mi propia religión, ganándome así el desprecio y asco de la gente de mi pueblo. Deseaba curarme, pero jamás pensé que tras llevar unos días navegando unos desalmados malhechores atacarían el barco donde fui el único superviviente. Si bien al principio no deseaba estar relacionado con ese tipo de vándalos, no me quedó de otra más que aceptar ser el cocinero de un atractivo capitán que agravaba mis pecaminosos pensamientos cada que se me acercaba. Mis sentimientos no son normales, no me puedo enamorar de otro hombre. No creo ser capaz de sucumbir a la tentación, aunque trataré de no traicionar mis creencias...

Más detalles
WpActionLinkPautas de Contenido