
-Eres un jodido desastre -le respondí mientras me levantaba del suelo de aquella habitación. -Pero sé que soy tu desastre favorito -respondió, con aquella pícara sonrisa de siempre. Y aunque no quería aceptarlo, tenía razón. Era mi desastre favorito; un problema hermoso. Él era un error. Mi mejor error.All Rights Reserved