
Una vez me preguntaste si creía en el destino y yo te dije que no, que era estúpido algo de cuentos. Pero desde que te conocí empecé a pensar que si no es el destino el que juega con nosotros, somos nosotros que nos atraemos como imanes, aunque ni siquiera somos imanes la verdad, porque somos muy parecidos en contextos de vidas diferentes, entonces podría decirse que somos negativos que juntos formamos un positivo y si metí matemáticas pero bueno el amor vuelve tonta a la gente, y yo estoy locamente enamorada.Todos los derechos reservados
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