Nunca he sido de meterme en líos, nunca tocó aquello que no me pertenece. Únicamente me saltó esa regla cuando incumbe a James, es el amigo de mi primo, y no quiere que me haga daño, apenas le deja estar a menos de metro y medio de mi, y ni hablar de que estemos a solas. Esa regla nos la saltamos juntos hace mucho. Ninguno de los dos ha contado lo nuestro a nadie, y seguirá así hasta que alguno de los dos se canse.
El problema es: ¿Cuando te cansas de hacer algo mal, y que no te pillen?.
Según creo nunca me cansaré. Pero quizás no solo tomemos decisiones James y yo.