Al ritmo de tu piel
Nunca creí cambiar y menos por alguien como tú, creaste la versión más patética de mí, una versión a la que odio. Odio a la chica sin vida que veo en el espejo, te di todo y nada más, te trate como rey cuando tu trató hacía mi fue el de la cenicienta.
¿Cómo alguien puede hacerte tanto daño? No se a quien odio más, a ti por convertirme en esto o a mí, por que a pesar de todo seguí a tu lado. Te convertiste en mi maestro y verdugo, trate de seguir tu ritmo para estar a tu altura cuando tú nunca estuviste a la mía.