James es testigo de una violación. Otra persona, desde su ventana, también lo es.
El primero tratará de salvar a la joven. La otra no moverá un dedo; el acto acontecido ha sido mandado por ésta.
James saldrá mal parado de aquella noche quedando parcialmente amnésico. Recordará su vida, pero no el incidente. La joven violada no tendrá a nadie que le de voz.
Mientras, en su estancia en el hospital, conocerá a Nina y ella sin quererlo, le ayudará a recordar aquella noche.
Ardientes de deseo por hacer justicia, se implicarán en el caso. Pista a pista, recuerdo a recuerdo su romance secreto saldrá a la luz.
¿Podrá hacerlo también aquel testigo de la ventana?
Romances, recuerdos, secretos, confesiones, palabras y testigos ocultos aguardan en esta historia. Sólo... ten cuidado con aquello que ves.
(QUEDA ACLARAR QUE ESTA HISTORIA ES MÍA CUYO CONTENIDO PUEDE SER ALGO FUERTE) (RECUERDEN, ES UNA OBRA. NO QUIERE DECIR QUE SEA PARTIDARIA DE MUCHAS COSAS QUE APARECEN EN LA HISTORIA NI DEL PENSAMIENTO DE CIERTOS PERSONAJES)
El pueblo de Wilson es tranquilo, regido por sus costumbres y creencias religiosas muy estrictas, donde Leigh ha crecido, siguiendo cada regla y pauta como se le ha indicado. Un pueblo donde no se recibe con mucha gracia a los recién llegados así que cuando Los Steins se mudan a su lado, Leigh no puede evitar sentir curiosidad.
Los Steins son adinerados, misteriosos y muy elegantes. Lucen como el retrato perfecto de una familia, pero ¿Lo son? ¿Qué se esconde detrás de tanta perfección? Y cuando la muerte comienza a merodear el pueblo, todos no pueden evitar preguntarse si tiene algo que ver con los nuevos miembros de la comunidad.
Leigh es la única que puede indagar para descubrir la verdad, ella es la única que puede acercarse al hijo mayor de la familia, el infame, arrogante, y frío Heist.