Me encerré en mi misma y en la idea de no volver a caminar, pero un día un chico vestido de capa me llamó y me salvó de los abismos de mi habitación. Bueno, eso habría quedado muy bien en una película. En mi caso fue más bien que me encerré en mi misma y en la idea de no volver a caminar hasta que me obligué a caminar. Nadie me ayudó al principio, pero cuando por casualidades de la vida me topé con unos bellos ojos castaños, mi vida cambió. Me ayudó a mejorar no solo físicamente sino también emocionalmente. Con él empecé a vivir mi vida desde cero. Pasé de simplemente estar viva a vivir.All Rights Reserved