-¡Pero vaya vaya!, ¿qué he hecho yo para reunir a tan elegantes abogados? -Dice alegremente mientras camina por la sala repasando de pies a cabeza a cada persona ahí adentro -Amigo, por favor sonríe, estas muy estirado y eso no es bueno para la salud. -Continúa caminando hasta llegar al final de la fila, su corazón bombea más fuerte y si le dolió verlo no lo demostró -¡Oh! Qué maravilla -Se detiene delante del último hombre, aquel que era su sol y luna. Acerca su nariz al cuello del contrario e inhala de aquella fuente de dulzura -Harry Styles, el hijo del grandísimo y honorable presidente, ¿Qué dirá la prensa cuando se enteren que visitaste al ángel de la muerte?
Louis: ¿Estás ocultándome algo Styles? -Le miró como solo él podía hacerlo, con esos ojos Harry sabía que lo podía quebrar en mil pedazos.
Harry: No puedo hacerte esto.
Louis: ¿Hacerme qué? ¿De qué demonios hablas? Nada podrá alejarme de ti... te amo demasiado como para siquiera pensarlo.
Harry mordió su labio con fuerza, sus piernas temblaban, no sentía sus brazos, sus ojos estaban rojos, suspiro con un solo pensamiento en su mente "déjalo ir, déjalo ir, déjalo ir"
Louis: Puedes decirme lo que sea, nada hará que te deje. -Repitió sintiendo cada palabra recorrer su corazón.
Harry: Cuando te lo diga, querrás huir, y yo lo entenderé y no te detendré.
Louis: No puedes hacer eso ni decir lo que obviamente no haré, dímelo ya. -Tomó las manos callosas de su amante con fuerza mostrando apoyo y comprensión.
Harry: Yo soy... -Bufó, lágrimas caían nuevamente por sus mejillas como si fueran cascadas. Louis le miró con paciencia esperando a que se tranquilizara quitando las gotitas saldas de su rostro. -Soy el hombre que están buscando por todos esos asesinatos.
Soltó sin más, no quería hacer mas grande eso, tenía que decirle a la única persona que amaba realmente y que sabía que lo iba a dejar, no era justo tenerlo a su lado, no junto a él, un asesino.