" - Disculpa, ¿molesto si me siento acá?- habló a uno de los chicos, sentado en una punta y quien tenía su codo impidiendo que pudiera acomodarse al lado de su amiga.
- La verdad que sí- contestó él haciéndose el gracioso, tirando todo su cuerpo sobre el lugar que ella quería ocupar mientras le dedicaba una sonrisa a su amigo, que miraba la escena con expresión divertida.
- Bueno, no me interesa- acto seguido, movió el codo del chico de un tirón, se sentó y su cara quedó muy cerca de la de él por lo que lo miró firme mientras le sonreía sin mucha gracia.
Alessandro se sorprendió. La reconoció de la clase y del entrenamiento, pero era la primera vez que la veía de cerca. Sus ojos verdes le parecían muy familiares, había algo en su presencia que reconocía sin entender por qué.
El cuello de su camiseta se le apretaba al cuerpo y el calor le subía hasta el cuero cabelludo. Se quedó tonto mirándola.
Él, que tenía una respuesta para todo, que le era fácil retrucarle a cualquiera y que con las personas su juego de palabras era interminable, se quedó mudo. No tenía respuesta con una chica con la que no había hablado nunca. Los ojos de ella lo habían atrapado.
No había expresión en ellos, simplemente estaban ahí, mirándolo fijamente, acompañando toda su actitud de "no estoy de humor para esto". Balbuceó algo que intentó ser una disculpa y su amigo estalló en carcajadas. La amiga de ella también. La misteriosa de ojos verdes se rió suavemente mientras apartaba su cara. Y él salió del trance."
Así comienza todo. Con una chica que enmudeció al más lengua larga de todo el lugar, y con un chico hipnotizado por el aura de alguien que nunca había visto antes, con ganas de conocer eso que ella solo decía a través de sus ojos.
ACLARACIÓN: todo lo que van a leer es FICCIÓN. Desde los personajes hasta las ciudades y las universidades.
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