El sexto vagón

El sexto vagón

  • WpView
    Reads 3,626
  • WpVote
    Mga Boto 217
  • WpPart
    Mga Parte 11
WpMetadataReadOngoing
WpMetadataNoticeHuling na-publish Fri, Jul 10, 2015
WpInfo
Fiction
Romance
Una chica como yo nunca para. Siempre estoy utilizando el tren para ir a todos lados y si no lo cojo en un mes es que algo pasa. Nunca pensé que ir en tren me cambiaría tanto la vida, y cuando menos me lo esperaba llega alguien que rompe mis esquemas. ¿Desde cuando existen las almas gemelas? Yo lo descubrí en el sexto vagón el peor día de mi vida, o tal vez el mejor.. Descubrelo tu mismo/a.
All Rights Reserved
Sumali sa pinakamalaking komunidad ng pagkukuwentoMakakuha ng personalized na mga rekomendasyon ng kuwento, i-save ang iyong mga paborito sa iyong library, at magkomento at bumoto para lumago ang iyong komunidad.
Illustration

Magugustuhan mo rin ang

  • El Tren
  • 16 años en 2 meses
  • Jamás te llamaría error, no después de tantas sonrisas.
  • Para la eternidad
  • 21:58
  • Mis 13 Con Mejoras Amigos Personalidades Y Mas
  • Viviendo con mi hermano [Editando]
  • She is here.
El Tren

Blaise, una niña de nueve casi diez años, se ve atraída en un viaje en tren hacia la famosa ciudad de Londres. Debe visitar a tía Abigail, la que en los años se ha vuelto la más parecida a una madre. Bien, Londres es hermosa y encantadora, dónde las sonrisas nacen y se contagian, pero... ¿realmente sabe o cree saber, la joven Blaise, las reales intenciones por las que repentinamente viaja sola en estas circunstancias? Mientras, almas distintas, pero con corazones de oro, se vuelven próximas a Blaise en distintas situaciones y etapas de su vida. Una de ellas es el increíble tren, ¿y por qué se enfoca todo esto a un tren principalmente? Porque da a convencer, que cualquier relación ya sea amistosa, no necesariamente surge entre dos seres vivos. Puede ser un gusto y un placer montar en un tren, asomarse en la ventanita, y dejar la mirada maravillada envejeciendo sobre el paisaje a cada roce de vías bajo los pies. Quizá envejecer no sería la palabra, lo sería... "enamorarse de la vida". Como es el caso de Blaise Maxwell, quién no se pensaría ni hubiese pensado que viajaría en un "sin parar" dentro de un vagón unido a otros tanto como un puzle inmenso, y que, cuando sus emociones fuesen negativas, sería un pilar fundamental para recrear la felicidad. Sería... "El tren".

Karagdagang detalye
WpActionLinkMga Alituntunin ng Nilalaman