el amor bajo la lluvia

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WpMetadataNoticeDernière publication mer., janv. 7, 2015
Aquella fría mañana Carlos, estudiante de fotografía, caminaba por las hermosas calles de Quito colonial solitario y pensativo. Era una mañana de lunes de feriado donde en la zona céntrica y colonial de la capital y en días lluviosos y cuando la gente sale a otras ciudades por carnaval, no suele aparecer un alma.Pensaba Carlos que hacía ya mucho tiempo no iba a aquella zona de la ciudad donde se percibe un aire a lo antiguo, al misterio y al pasado. Con su cámara fotográfica iba retratando iglesias completas, pórticos arabescos, balcones salomónicos, columnas, campanarios, calles de piedra...y llevaba una especie de melancolía en el alma, sin saber por qué.Llegó a un antiguo monasterio que queda en una parte alta del casco colonial, el gran portón abierto parecía darle una tétrica bienvenida, sin embargo el ir adentrándose en el lugar llegó a un paraíso de belleza; se trataba de un patio gigante de piedra antigua en cuyo centro se encontraba una hermosa pileta de mármol y al rededor hermosos jardines.
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La frialdad de la nieve traspasaba como eco sonoro por mi piel, desgarrándome la garganta y haciendo estragos en mi débil cuerpo. Una mancha de sangre se expandía considerablemente sobre aquella superficie nevada, brillantemente roja como el fulgor del cardenal. Sentía el palpitar de 30 corazones y las miradas platinadas realmente hostiles que aguardaban a mí alrededor para asesinarme... o simplemente devorarme. Las señas de algo distinto se dejaron ver, cautelosas, misteriosas y desconfiadas, mientras mis sentimientos se descongelaban bajo el rayo incesante de un magnifico sol. Las lágrimas enfriaron mi rostro y el capullo entre mis manos se abrió dejando aflorar una naturaleza oculta... indescriptible y al mismo tiempo libre y de un alma magníficamente pura.

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