Las sinfonías del más allá (Borrador)
La muerte no era el final.
Eso lo sabían bien los que habitaban entre las sombras de los cementerios, donde las lápidas susurran historias y las flores crecen con el aroma de los recuerdos. En esos lugares, donde el tiempo se desdibuja como tinta en el agua, los muertos no descansan: "recuerdan". Y entre ellos, caminaba alguien que no pertenecía del todo a su mundo.