A veces te enamoras de quien menos lo esperas.
Y vaya que lo fue.
Nunca lo vi como algo sentimental, solo como un conocido de la familia.
Mientras yo soñaba con otro alguien ya me añoraba.
Pero que al empezar a verlo sentí mil y un cosas, mi cuerpo lo ansiaba y mi pecho latía como mil balas lanzadas que dolía.
Todos los derechos reservados
Únete a la comunidad narrativa más grandeObtén recomendaciones personalizadas de historias, guarda tus favoritas en tu biblioteca, y comenta y vota para hacer crecer tu comunidad.