Just take my wallet . ^soukoku

Just take my wallet . ^soukoku

  • WpView
    Reads 22
  • WpVote
    Votes 0
  • WpPart
    Parts 1
WpMetadataReadMatureOngoing
WpMetadataNoticeLast published Tue, Jul 16, 2024
-Hey, tú. El pelirrojo con mirada distraída, ¿En qué piensas? -Inquirió el renombrado "loquito" de la escuela, que al parecer llevaba bastante tiempo parado observándolo. -Lo que sea que esté pasando por mi mente no es de tu incumbencia -Respondió indiferente, con cero intención de mirarlo. Lentamente se fue acercando, con su típica sonrisa que tanta fama le había dado, aquella que hacía a la comisura de sus labios elevarse, su dentadura relucir y sus ojos achicarse. Sin su sonrisa flaquear por un instante, se agachó y un suspiro fue dejado al aire, antes de fijar su mirada en él. -Tú estás en una situación estresante de la que no sabes cómo salir, ¿O me equivoco?
All Rights Reserved
Join the largest storytelling communityGet personalized story recommendations, save your favourites to your library, and comment and vote to grow your community.
Illustration

You may also like

  • ¡Amame a mí, chico tonto!
  • 𝓘 𝓬𝓪𝓷𝓽 𝓼𝓮𝓮 𝔂𝓸𝓾 |❤︎| Soukoku |❤︎| ©
  • ¿Por qué a mí?
  • 2 Months [Soukoku]
  • Equinoccio #Soukoku
  • Quédate a mi lado
  • 𝙋𝙀𝙏𝙍𝙄𝘾𝙊𝙍 «𝘚𝘰𝘶𝘬𝘰𝘬𝘶»
  • 🌷Bara o Kaku🌷- Dazai Osamu ✔
  • Atardeceres de color rojo

Chuuya no sabe cómo fue que terminó perdiendo dos años de su adolescencia con Dazai, finalmente había pasado la etapa del enamoramiento y podía entender a que se referían sus amigos con "Lo guapo no le quita lo idiota"... Por supuesto, tuvieron momentos buenos, hasta que le llegaron varias fotos del engaño del castaño con una muchachita de un grado menor. No hubo escándalo, no hubo drama. ¡Pero por el amor de Dios! Quería arrancarselo del pecho, demostrarle que él era mejor, que nunca encontraría a alguien similar. Que fue Osamu quien perdió. Así que, como consecuencia de una de sus tantas borracheras se animo a arrebatarle toda oportunidad de salir con el chico nuevo. Sabotearlos, eso era todo, no robarlo directamente, no engancharse... mucho menos enamorarse, ¡Eran polos opuestos! Entre el fastidio que se causaban mutuamente, el bicolor y Chuuya, realmente eran capaces de dar la vida por el otro. Él juraba que no había nada, que nunca podría amarlo, pero en cuanto lo probó... Que maravilla del infierno eran los labios de Sigma.

More details
WpActionLinkContent Guidelines