Mi nombre es Janeth, tengo 17 años, para muchos una edad difícil.
Pero yo, Jane, como me llaman mis amigos, estaba acostumbrada a no recibir la atención que deseaba, y si, esta es mi historia.
Comencemos por lo fácil, mi nombre Natalia, mi edad 22 años y no, está no es la típica historia de dos personas que se enamoran. Aquí te darás cuenta que no sólo el amor de tu vida te puede romper el corazón. Que para detener y paralizar un instante tu vida solo bastan dos palabras de la persona correcta... Hace cinco años que no lo veo y aún recuerdo todo lo que pasó.