No lo hubiera esperado. Si me lo hubieran jurado, me hubiera reído en la cara de quien intentara hacerme entender que, solo dos meses después de mudarme con mis amigas a un pequeño pueblito costero de Sicilia, una de ellas nos daría una noticia que cambiaría nuestras vidas: Está saliendo con su amor platónico. Piero Barone. Si, Piero Barone, ya sabéis, el de gafas de Il Volo. Lo que me haría conocer a Ignazio Boschetto y... Bueno, lo demás es historia, ¿Porqué no lo leéis vosotros mismos?
More details