Pasadas las siete de la noche, por una calle poco transitable, ves al cielo y de repente está la luna frente a tus ojos, que más puedo decir si solo con verla recuerdo momentos hermosos, los cuales ni perdiendo la memoria los olvidaría, parece subreal pero espero que algún día eso se convertiría.
Los sonidos de los grios suenan más allá del camino, los cuales entiende mi sentir; de inmediato se comunican con tigo, probablemente tu no lo entiendes pero ellos saben lo que tu corazón siente.
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