En la vida de Kim Sunoo, todo parecía ir a pedir de boca: tenía un novio amoroso, un romance clandestino que sus padres desconocía, un amigo leal que lo respaldaba en todo momento, y una madre cariñosa que lo valoraba a pesar de las diferencias con su padre. Aunque la actitud despectiva de su padre ya no le afectaba como antes, estaba acostumbrado a esa dinámica. Sin embargo, todo dio un giro inesperado cuando un día su padre llegó con una noticia impactante: ya tenía fecha para su matrimonio. Al principio, Sunoo tomó la noticia a la ligera, pensando que era una broma, pero al ver la seriedad con la que su padre se lo comunicaba, se dio cuenta de que la situación era más grave de lo que imaginaba.