Las cosas que nunca dije

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WpMetadataNoticeLast published Thu, Dec 1, 2022
Soñaba despierta aunque a su alrededor todo fuera tinieblas, su locura fue artífice para su propio rescate, convivio con demonios y los apaciguo con valentía. Algo en ella murió siendo niña...ese algo que jamás pudo saber que era, hasta el día de hoy una parte de ella sigue siendo oscuridad. Fue un cuervo, que asesino una parte de aquella inocente para siempre, uno tan maldito que sigue y que sigue viendo la luz del día, cuando solo merece la muerte. Sueña con el día que el frescor de su carne putrefacta se derrame, porque los animales como el no merecen otro final menos benevolente. Ella suspira diciendo: Me abrazo la oscuridad convertida en un maldito cuervo, que yo misma deje entrar. ...Aun se culpa siendo inocente. - Mile Morales "Dulce Cayena"
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Aciago

A veces, la vida duele más de lo que las palabras pueden explicar. Ella lo sabía bien. Cada mañana era una lucha contra sus propios pensamientos, una guerra silenciosa en la que siempre salía herida. La ansiedad la estrangulaba desde dentro, y el mundo a su alrededor parecía indiferente. Nadie imaginaba que detrás de su mirada vacía se escondía un infierno: el monstruo que vivía bajo el mismo techo, le había robado la inocencia y la calma. Una tarde, todo colapsó. En medio de un ataque de pánico en los pasillos del instituto, cayó al suelo temblando, incapaz de respirar. Un chico de mirada intensa y silenciosa, que no dijo nada pero se arrodilló a su lado y le sostuvo la mano. Había algo en él... una oscuridad parecida a la suya. Lo que no sabía era que aquel desconocido no era cualquier chico Cargaba con sus propios demonios, cicatrices invisibles que lo hacían diferente a todos los demás. Y sin saber por qué, decidió que quería ayudarla. Porque a veces, las almas rotas se reconocen entre sí.

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