
A veces siento tantas cosas, que me veo envuelta en mis sentimientos y me ahogo. Me ahogo en un mar donde identificarlos significa asumirlos, y asumirlos que me engullan completamente hasta dejarme en un estado de inactividad en el que veo la vida que pasa delante de mis ojos como si no fuese yo la que esta viviéndola. Tengo claro desde el minuto 0 que escribo esto, a lo que se puede llamar mi historia o un desastre irracional más, que voy a ser una protagonista odiada, una protagonista que es todo lo que odiamos tener en nuestra vida, una persona que nunca queremos que aparezca y nos destroce, pero no os voy a engañar, porque me tocó jugar el papel de la mala, pero las malas también sufrimos, más de lo que podéis imaginar. Dicen que para colocar a alguien en situación hay que dar muchos datos, así la persona siente que esta sufriéndolo ella misma. Yo la verdad que os contaría mi nombre, el suyo, os daría infinitud de detalles que mi cabeza jamás me va a dejar olvidar nunca, pero no veo necesario profundizar en esos aspectos. Ciñamonos a hechos, a la acción y a la palabra, a la historieta de amor imposible que me destrozó y rompió como persona.Tutti i diritti riservati
1 parte