
Cuando se camina lo único que te sigue el paso es tu sombra. Era todo lo que tenía, una sombra que me acompañaba por el día y desaparecía por las noches pero que era remplazada por tu voz y una imagen muy nítida de tu rostro en mi cabeza al cerrar los ojos. Me sentía sola hasta que vi tus ojos al salir por la puerta. Con solo una mirada supe que no estaba tan sola como lo creía.All Rights Reserved