El Sombrero y Alicia II

El Sombrero y Alicia II

  • WpView
    Leituras 110
  • WpVote
    Votos 9
  • WpPart
    Capítulos 2
WpMetadataReadEm andamento
WpMetadataNoticeÚltima atualização dom, mai 15, 2022
WpInfo
Não Ficção
Recuerdo aquel día. Aquel día donde al fin pudimos vencer el mal y volvimos a ver la luz, la luz del amor. La Reina roja en aquel entonces solamente podía dar odio, tenía una gran desilusión en su corazón. Su corazón aunque éste era aún mucho más pequeño que su cabeza. Todos los habitantes fueron felices, encontraron el amor y aprendiendo de el. Y la pequeña Alicia y su sombrerero expresaban su loco amor a los cuatros vientos. Quizás Se podía decir que fueron felices por siempre.
Todos os Direitos Reservados
#711
chick-lit
WpChevronRight
Junte-se a maior comunidade de histórias do mundoTenha recomendações personalizadas, guarde as suas histórias favoritas na sua biblioteca e comente e vote para expandir a sua comunidade.
Illustration

Talvez você também goste

  • APOCALYPSE
  • Después de la tormenta siempre llegará la calma
  • Daisy
  • Inalcanzable
  • Insane (Sombrerero Loco)
  • Eat Me
  • La hija del Gato Cheshire
  • BAD GIRL (Reese)

El mundo a veces se siente como si estuviera al borde del colapso, pero no por las razones que suelen preocupar a la humanidad. Para Elijah, la verdadera catástrofe no es el fin del mundo, sino el fin de su mundo: los días que se desmoronaron con la pérdida que lo marcó para siempre. Desde entonces, cada amanecer le parece una herida abierta, cada estrella en el cielo un recordatorio de lo que ya no está. Por eso, cuando Ameri apareció, él no supo qué pensar. Era imposible ignorar su risa, esa forma de iluminar las sombras con la simpleza de su presencia. Ameri era la antítesis de su ruina: un caos vibrante, un soplo de vida en medio de su desesperanza. Elijah no quería enamorarse. No creía que aún tuviera algo que ofrecer. Pero Ameri parecía no darse por vencida. Día tras día, con sus gestos pequeños y palabras sinceras, trataba de arrancarlo de la prisión de culpa en la que había encerrado su corazón. En un mundo que parecía estar en su ocaso, Ameri le mostró a Elijah que incluso en medio del Apocalipsis, el amor podía florecer, suave y desgarrador como un susurro entre las cenizas. Porque a veces, lo que más tememos no es el fin de todo, sino lo que vendrá después.

Mais detalhes
WpActionLinkDiretrizes de Conteúdo