El apocalipsis chocó contra la sociedad en una isla como una bala derribando una ventana. Todo el mundo se enteró, algunos con la suerte de verlo en la televisión y otros a la fuerza y con un rifle en la cara. Menos ella. ¿Quién? No tenía nombre, solo un tatuaje en el pecho que decía A45. Acababa de despertar en medio de la nada, sin una sola pista de qué ha sucedido o indicios de hallar personas en las cercanías. Estaba sola, en un mundo que parecía completamente abandonado, con tan sólo vestigios de una sociedad, cadáveres y restos de huesos que indicaban que alguna vez hubo alguien allí. O eso pensó, y quizás habría sido mejor que fuese así. Porque vió la cara de la muerte cuando se enteró que no era la única ahí, y descubrió que las pesadillas tenían rostro humano y se camuflaban entre otros como ella. Los Prohibidos. HISTORIA FINALIZADA 22/02/24
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