No basta la cantidad de veces que ella haya tratado. No importa los cientos de libros que ella haya leído sobre como superarse a uno mismo. Jamás bastaran los miles y miles de consejos que Muestran inservibles artículos de Internet. por mas que ella lo intente no podía salir de su oscuro espacio el cual simplemente se expandía.llevándola a ella a una triste soledad,y esta consumía cualquier esperanza y también la extinguía a ella misma
Chay Sommer, Una joven de 21 años a quien desde niña siempre la describían como alguien tímida y callada.pero ella nunca se preocupó. siempre pensó que en el mundo habían más personas tímidas que se volvían grandes y lo superaban sin embargo jamás pensó que ella podría ser un caso especial.alguien que con el pasar de los años en vez de ir superándolo se hundía, muy profundo.
No lo estaba buscando.
Ni al amor, ni al caos.
Y mucho menos a él.
Me había prometido no volver a caer. No confiar. No abrir puertas que tardé años en cerrar.
Pero entonces lo vi...
Y supe que estaba en problemas.
Él no era un héroe.
Era arrogante, cruel, imposible de descifrar.
Era todo lo que debía evitar.
Y aun así, ahí estaba yo...
Jugando con fuego, como si no me hubiera quemado antes.
Él no sabía cuidarse, y mucho menos cuidar a alguien más.
Pero por alguna razón, cuando me miraba, parecía que por primera vez tenía algo que perder.
Y yo... yo solo quería dejar de huir.
Tal vez no era amor lo que encontré en él.
Tal vez era una guerra.
Pero incluso en medio del desastre, supe una cosa con certeza:
No vine a salvarlo. Vine a salvarme.
Pero terminé quedándome...
Para sanar al monstruo.