
En algún momento de mi vida juraba que lo más fuerte que tenía eran mis brazos, pero llega un día menos esperado, un día en el que leí el mensaje que decía que tus ojos se habían cerrados para siempre, que te habías marchado, que no te volvería a ver, partes de este mundo, fue ese día que me hizo descubrir, que lo más fuerte que tengo son mis piernas, un día en el que dije necesito fuerzas para seguir, no puedo más, pero mis piernas en ese instante demostraron lo contrario, temblaban, pero aun así sostuvieron mi cuerpo, jamás se rindieron, fueron capaz de soportar todo el dolor y el peso que sentía. Aún me pregunto. ¿Cómo fueron capaces de sostenerme?. ¿Cómo no me dejaron caer?. ¿Cómo fuí capaz de soportar ése dolor?. Cada día que pasa me hago ésas y miles preguntas. Los días pasan y pasan, y aquí estoy sin encontrar respuestas a mis preguntas. Autor: Karina AlegríaTutti i diritti riservati
1 parte