Story cover for Penitencia by ariauno
Penitencia
  • WpView
    LECTURAS 170,790
  • WpVote
    Votos 10,262
  • WpPart
    Partes 6
  • WpView
    LECTURAS 170,790
  • WpVote
    Votos 10,262
  • WpPart
    Partes 6
Continúa, Has publicado ene 22, 2015
Contenido adulto
-No puedo seguir así. Te deseo como nunca he deseado nada - aspiró el aroma de mi cuello mientras gemía. 
Me tenía inmovilizada en su fuerte abrazo. Cuando intenté separarme me apretó más contra él.
-No te alejes. Cada segundo que paso sin ti es una tortura- su cuerpo temblaba-. Te necesito. 
Escondió su cara en mi pelo y comenzó a sollozar. Quise hacer algo, tocarle, lo que fuera pero mis brazos estaban atrapados en su agarre.
-¿No lo entiendes? Estoy totalmente enamorado de ti. Ya no puedo dormir, no puedo comer. Ocupas todos mis putos pensamientos.
Me mataba verle así. Sus sollozos se amortiguaban en mi pelo - Te quiero- susurró.
-Daemon - le llamé. Quería consolarle.
Intenté mover los brazos de nuevo pero lo malinterpretó.
-No! Eres mía- gritó - Eres malditamente mía- su actitud cambió radicalmente-. Solo mía!
Todos los derechos reservados
Regístrate para añadir Penitencia a tu biblioteca y recibir actualizaciones
O
Pautas de Contenido
Quizás también te guste
Orden Directa: Desvistete. de Kimberley_Coelho
40 partes Concluida Contenido adulto
La puerta se cerró con un leve chasquido, pero el verdadero estruendo fue dentro de mí. Ella no tenía derecho a estar aquí, pero tampoco tenía derecho a mirarme así, con esos ojos encendidos, esa boca entreabierta que suplicaba ser poseída. -Sabes que esto es un error... -gruñí, sintiendo mi control desmoronarse. Ella no respondió. Solo dejó caer su chaqueta, deslizándola por sus hombros hasta el suelo. Debajo, su piel brillaba con la tenue luz de la habitación, su respiración entrecortada, sus pezones endurecidos bajo la tela fina de su blusa. Mierda. Mis músculos se tensaron, mis puños se cerraron. Pero cuando sus manos trazaron un camino ardiente sobre mi abdomen, la bestia dentro de mí despertó con hambre voraz. -Ahora soy tuya, mi general -susurró contra mi oído, con la voz más pecaminosa que había escuchado jamás. No hubo vuelta atrás. La empujé contra la pared, atrapando sus muñecas sobre su cabeza mientras mi boca reclamaba la suya con fiereza. Su lengua se enredó con la mía en un beso feroz, húmedo, insaciable. Desgarré la blusa, arrancando el sujetador sin importarme nada más que sentir su piel contra la mía. -Vas a recordarme cada vez que respires -gruñí contra su cuello antes de hundirme en él con besos y mordiscos. Ella jadeó cuando mi lengua descendió, jugando con sus pezones, devorándolos hasta que su espalda se arqueó en un gemido desesperado. Sus uñas se clavaron en mis hombros cuando la levanté en brazos y la lancé sobre la cama. La despojé del resto de su ropa en segundos, besando, lamiendo, mordiendo cada centímetro de su piel hasta que su cuerpo se retorcía bajo el mío. Cuando mis labios encontraron su centro húmedo, gritos ahogados escaparon de su boca. La sostuve contra el colchón mientras mi lengua la desarmaba, mientras su cuerpo se estremecía una y otra vez con orgasmos tan intensos que apenas podía respirar. Pero no había terminado con ella.
El Deseo De Un Héroe Roto. de Pichoncita1980
19 partes Continúa
Celeste desapareció hace un año. Para su madre, fue una hija difícil. Para sus amigos, una chica callada. Para la policía, un nombre más en la lista. Pero para Liam... ella lo era todo. Liam no es un héroe. No tiene alas ni redención. Es obsesivo, controlador, capaz de todo por retener lo único que alguna vez le dio luz. A los ojos del mundo, cometió un crimen. Para él, simplemente la salvó. Encerrada en un sótano sin ventanas, Celeste aprendió que el amor puede doler más que el odio. Juró amar a Liam. No por convicción, sino por sobrevivir. Porque en su religión, una promesa así la une de por vida. Y él lo sabía. Pero el pasado siempre encuentra la forma de volver. Un beso no deseado. Una madre ausente. Un hermanito olvidado. Una vida que ella quiso dejar atrás... y que ahora golpea la puerta. ¿Qué pasa cuando la única persona que te cuida... también es quien más te encarcela? ¿Qué ocurre cuando el amor se convierte en una jaula... y la jaula empieza a sentirse como hogar? . . . -¿Celeste? -llamó mientras dejaba algo sobre la mesa. No respondí. Las lágrimas seguían deslizándose por mis mejillas, y mi cuerpo dolía como si lo hubieran golpeado una y otra vez. -Ya tomaste lo que querías. Déjame ir. Quiero volver a casa -sollocé, abrazando mis piernas con fuerza, sin atreverme a mirarlo. -No empieces -respondió, con una irritación que me heló la sangre. -Liam, por favor, por favor, quiero irme a mi casa, no dire nada, solo dejame ir. -Esta vez levante mi cabeza, buscando un poco de compacion de su parte, solo que no espere una bofetada en mi mejilla. -¡No! Ahora eres mia, lo sabes bien ¿no?, estámos unidos ante tu religion. -¿Cómo sabes eso? -pregunté, sorprendida, ignorando el dolor punzante en mi mejilla. -Porque me gustaba seguirte. Fui a la iglesia a la que vas y lo escuché. Ni cuenta te dabas, Celeste... Siempre estaba detrás de vos, cerca, observándote -dijo, su voz suave pero inquietante. Me mordí
BÁILAME (+18) de Daylieni_18
153 partes Concluida Contenido adulto
- Es lo que llevas deseando...- besa mi nuca e introduce dos dedos a mi interior. Gimo de inmediato contra la puerta, mis piernas tiemblan y siento que si no sostiene mi cintura acabaré desplomándome en el piso. Me embiste con sus dedos provocándome unas ansias por sentirlo a él completamente en mi interior, sentir esa erección en mis paredes, embistiendo con fuerza, haciéndome gritar como hace mucho no lo hago. Agarra mi cabello en una cola y besa mi cuello, precisamente en esa fea marca que siempre llama la atención. - ¿Qué quieres hacer?...- me cuestiona y escucho el ruido de una cremallera bajándose. Un sudor frío recorre mi espalda, pero no soy capaz de reaccionar, todo en mí está caliente, tanto que ardo en necesidad. - Yo...- ni siquiera me sale la voz, estoy sofocada, creo que me voy a desvanecer de tanto calor. Vuelve a besarme en el cuello, me muerde, aparta sus dedos de mí, haciéndome sentir vacía y rápidamente me voltea para quedar de frente. Sus ojos grises están llenos de deseo, su pecho sube y baja mientras pierde la cabeza en lo que estamos haciendo. Agarra mi cuello y por primera vez en todo este maldito juego une nuestros labios en un beso para nada tierno, me arrincona abruptamente contra la puerta y escucho el clic del seguro. Sus labios se mueven sobre los míos con dominación y nada de ternura, los ataca como un animal salvaje, los muerde y succiona haciéndome daño, también haciéndome enloquecer. Advertencias: Darkromance Sexo Violencia Escenas poco éticas. ❌No es romance fresa. Por favor, si no le interesa este tipo de contenido no entre y estaremos bien.
Quizás también te guste
Slide 1 of 7
Enamorada de mi psicólogo© cover
Orden Directa: Desvistete. cover
El Deseo De Un Héroe Roto. cover
"Recuerdos de Medianoche" cover
La Profesora  cover
Heridas de placer. cover
BÁILAME (+18) cover

Enamorada de mi psicólogo©

44 partes Continúa Contenido adulto

- Permíteme amarte -suplicó mirándome fijamente a los ojos-, permítete amarme. - No sé lo que es el amor -respondí con tristeza-, nunca tuve la dicha de amar a alguien de la forma en la que las personas normales hacen -bajé mi cabeza porque me sentía triste al reconocer éso. Él al percatarse sujetó mi barbilla y me hizo mirarlo fijamente a ésos ojos hermosos que me hacen querer perderme por toda la eternidad. - Entonces déjame que te enseñe a amar -pidió muy cerca de mi cara-, déjame que te demuestre lo que es amar de verdad y te prometo que voy a hacer hasta lo imposible para que seas felíz conmigo -yo sólo asentí y él sin más unió nuestras bocas en un beso tierno cargado de puro amor y esperanza. Espero no cometer un error al arriesgarme a ésto... ~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~ Ésta historia es pura y exclusivamente ficticia. Salió de mi mente. Derechos de autor reservados. Cualquier tipo de copia o plagio será penado por la ley. Les deseo lo mejor y espero que amen ésta historia tanto como yo la amo. Besos. ¡Los amo!.