°\Donde La Lluvia Cae/°

°\Donde La Lluvia Cae/°

  • WpView
    Reads 10
  • WpVote
    Votes 2
  • WpPart
    Parts 1
WpMetadataReadOngoing
WpMetadataNoticeLast published Fri, Jun 3, 2022
Y ahí estaba; en el bosque con la vista nublada, tratando de impedir que saliera ese mar de lágrimas; le era imposible no derramar unas cuantas. Mientras, la tormenta se avecinaba. No tardó mucho en no hacerse escuchar las primeras gotas en pisar el frío lugar; los altísimos pinos se movían al compás del cual caían. Él, con un vacío interno del cual no lo podía llenar, mucho menos tapar, era algo infinitamente doloroso, inexplicable, extraño; se le estaban acumulando sentimientos dolorosos. Era la razón de haber ido y haberse perdido en aquel inmenso bosque, sólo quería perderse y jamás aparecer. Se encontraba en una parte profunda de aquel lugar; la lluvia llegó hasta él, haciendo que su ropa color oscura se fuera mojando de a poco, lentamente,completamente. Tambien le acompañaron sus hermosas lágrimas, sus pequeños sollozos y sus gritos de confusión. Ha tenido sentimientos acumulados; los está dejando salir en silencio. Nadie sabe esto, solamente yo, lo apoyo y aconsejo, pero ambos caemos en aquel vacío; por que los dos somos UNO... Somos la misma persona... Es mi primera historia, espero les guste lo que leerán en mi primer episodio/capítulo. <3
All Rights Reserved
Join the largest storytelling communityGet personalized story recommendations, save your favourites to your library, and comment and vote to grow your community.
Illustration

You may also like

  • LA OBSESIÓN DE LUCI
  • Un secreto tentador #JustWritelt #Wattys2016
  •  Amarte Duele
  • La primera vez que te vi
  • Un Pedacito de Mi
  • You saved Me.
  • 💙El Amor Destinado💛
  • Opuestos
  • El Corazón Del Bosque

Siempre quiso ser doctora. Desde muy pequeña, siempre supo que nada le hacía más feliz que cuidar de los demás. Años más tarde recordaba, en múltiples ocasiones, cuando se quedaba con la mirada perdida mirando a la nada, a su abuelo. Y cómo éste, en el final de sus días, con muchos achaques y quejoso, sentado en su sillón de orejas, privado de la vista y con la movilidad reducida en sus piernas, escuchaba a su nieta que le decía: -Yo te voy a cuidar y te vas a poner bueno, ¿Verdad, abuelo? -¡Sí, hija... Sí! -le respondía el pobre hombre. Aunque él sabía que le quedaba ya muy poca vida en sus carnes. -¡Mira, abuelo! Te pongo esta inyección. ¡Pero... no llores! que ya eres mayor y los mayores no lloran. ¿Eh? Al abuelo, ante las palabras de la niña, se le saltaban las lágrimas y trataba, en vano, que su niña no le viese llorar. Lloraba de tristeza. Sabía que la vida se le escapaba y quería aferrarse a ella para poder seguir al lado de un angelito que el cielo les había mandado. De un angelito que, tras su muerte, sería la prolongación de su vida en este mundo. El abuelo murió. Más tarde murió su abuela Caye y a ella le siguieron luego muchos más. Cuando uno es un niño no entiende por qué las personas tienen que morir y Luci no iba a ser una excepción. Lo que si tenía claro es que ella estudiaría mucho para ser doctora y sanar a las personas y que éstas no sufrieran dolores como su abuelo. De niña fue una buena estudiante.

More details
WpActionLinkContent Guidelines