The red kings

The red kings

  • WpView
    Reads 44,206
  • WpVote
    Votes 4,757
  • WpPart
    Parts 67
WpMetadataReadMatureComplete Sun, May 26, 2024
WpInfo
Fiction
Romance
La serpiente era cautivadora sus ojos azules irradiaban maldad pura para sus enemigos pero veía con amor , cariño a su compañero y dueño de su alma Hades , el la protegía y mataba para mantenerla con el y ella era su consuelo cada noche su compañía y destello en la oscuridad ambos eran peligrosos juntos eran el veneno y cura del otro sin importar el daño que se hiciesen no se alejarían porque se amaban Eran los reyes de su infierno donde gobernaban a las almas que los desafiaban y terminaban enterradas en las tinieblas (NO SE PERMITE NINGÚN TIPO DE ADAPTACIÓN DE LA HISTORIA)
All Rights Reserved
Join the largest storytelling communityGet personalized story recommendations, save your favourites to your library, and comment and vote to grow your community.
Illustration

You may also like

  • 𝐄𝐋 𝐓𝐎𝐑𝐌𝐄𝐍𝐓𝐎 𝐃𝐄 𝐋𝐎𝐒 𝐎𝐋𝐈𝐌𝐏𝐈𝐂𝐎𝐒
  • Educando al Mafioso
  • DESPUÉS DE LA TORMENTA VIENE LA CALMA
  • villano griego
  • Perséfone y Hades .Todo mi paraíso eres tu( Concluida)
  • 𝕽𝖔𝖘𝖆𝖘 𝖉𝖊 𝕾𝖆𝖓𝖌𝖗𝖊  || 𝐴𝑟𝑒𝑠
  • irresistible pecado
  • Mítica unión(Hades y Persefone)
  • No es como los cuentos de hadas  (Artemis hidalgo)

Los dioses no temen la guerra. Temen el deseo. En la penumbra del Olimpo, las Moiras tejían un hilo dorado que latía con una fuerza indomable. Susurros de un destino imposible se filtraron en el mármol sagrado, arrastrando consigo el eco de una advertencia: "Cuando la hija del pecado y el error despierte, los corazones divinos caerán en su trampa. Cuatro dioses la desearán, cuatro mundos se inclinarán ante su furia. Si su ira arde, no habrá Olimpo, ni Inframundo, ni campo de batalla que sobreviva a su sombra. Porque ella no es una mortal. Ni siquiera una diosa. Es el caos encarnado, la grieta en el orden eterno." Zeus sintió el peligro en cada palabra, pero no pudo apartar la mirada. Hades pensó en lo inevitable, en lo que significa amar a una criatura destinada a la ruina. Apolo sintió el sol temblar, atrapado en su propia luz. Ares, con su sonrisa feroz, entendió que por primera vez conocía la guerra que jamás podría ganar. Lejos de su mirada, en el rincón olvidado del mundo, una estatua se quebró. Las olas la abrazaron, y la piedra respiró. Asha Kaelione abrió los ojos. Y los dioses, sin saberlo, ya estaban perdidos.

More details
WpActionLinkContent Guidelines