Mi segundo lugar favorito
El rugido de los motores había cesado, el podio brillaba con los colores del campeonato, y Max estaba de pie en lo más alto, como tantas veces antes. La multitud coreaba su nombre, pero sus ojos solo buscaban uno: Lando.
Y ahí estaba, llegando al segundo escalón con una sonrisa tímida, los ojos brillando como si fuera su primer podio. Max no pudo evitar sonreír también.
-Sabes que siempre me alegra verte aquí, ¿no? -murmuró Max mientras le pasaba un brazo por los hombros.
Lando rió. -¿Aunque esté en segundo lugar y tú en primero?
Max lo miró, serio pero tierno. -Eres mi segundo lugar favorito... porque el primero es cuando estás conmigo en el podio. No me importa el orden. Solo... no me gusta cuando no estás.
Lando bajó la mirada, conmovido. -Yo también te extraño cuando no estoy arriba contigo. Se siente vacío.
Max acarició su mejilla con disimulo, sabiendo que las cámaras estaban por todos lados. -Tú llenas este lugar de vida, Lando. El podio, mi carrera, mi mundo... contigo todo es más brillante.
Lando asintió, sus ojos húmedos por la emoción. -Entonces, haré todo lo posible para estar aquí contigo, siempre.
Y así, entre champán y sonrisas, los dos supieron que el verdadero premio no era el trofeo... sino compartir el momento, uno al lado del otro.