A veces es bueno tener un momento para uno mismo, para sanar nuestro corazón y alejar aquella pesadez de nuestra alma, así como también recibir el apoyo incondicional de quienes amamos.
Ayer...jamás creí que el pasado me llevaría a perder mi presente.
Ayer soñaba con ser feliz.
Ayer sonreía a su lado.
Ayer por primera vez en mi vida deseé darme una oportunidad.
Ahora solo estoy aquí, recordando el ayer que no volverá.
¡Cuanto anhelo el ayer!