«una cara bonita no siempre es lo que aparenta»
Siempre me han dicho que las personas tienen diferentes actitudes para superar sus traumas.
Jamás pensé conocer a una persona que tuviera tantos traumas, que gracias a eso estuviera tan cerrado al mundo,pero ese día, conocí a aquel chico con cabello castaño claro, rizado, despeinado, le cubria un poco la cara, lo cual hacia juego con la sudadera negra con capucha puesta que traía ese día, y unos pans azules, con rayas blancas a los costados, sus ojos grises, cuyos reflejaban frialdad me miraban con tanta intensidad, la cual me hacía querer salir corriendo, desde qué lo conoci, Sigmund Meyer,un chico de 18 años, mi misma edad, cambio mi vida por completo, el llegó e hizo y deshizo como quizo en mi vida, en tampoco tiempo me volví tan dependiente a el, y no se cómo lo hizo,y me odio, me odio por no poder odiarlo, le deseo lo peor del mundo, le deseo la muerte, si tan solo...si tan solo ese día no le ubiera hecho caso, todo estaría bien en este momento.
*Faltas de ortografía
*Editando
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