
Un gélido cascarón es el que tiene a Milo, un chico más de colegio, sin una visión realista de su alrededor. Este obstáculo, denominado sentimientos, es el que origina profundas heridas, cicatrices abiertas y extraños fantasmas en la gente que él más quiere. Por su tez pálida y movimientos mecanizados, o tal vez por lo antes mencionado, a él le llaman "Chico Robot".Todos los derechos reservados