En este mundo que para mí desgracia pertenezco a el "el destino no es una promesa, Es una condena grabada en la piel"
Al cumplir los quince años, la marca aparece recordándonos nuestras condena, la cual es un conjunto de anillos negros de entrelazados que irónicamente encajan a la perfección, cada anillo representa una pareja destinada, un vínculo absoluto e irreversible. No existen dos marcas iguales a excepción de aquellas que comparten el mismo destino, la cosa es que la ciencia nunca logró explicarlo, la religión lo llamó orden divino y la sociedad lo convirtió en ley.
Algunos reciben un solo anillo y viven en relativa paz o como yo digo son los bendecidos.
Otros reciben dos y cargan con el peso de intentar encajar en este orden.
Te preguntarás el porque lo digo en nuestra historia máximo registrado ha sido cuatro anillos. Nadie que los haya tenido terminó bien.
Cuando miré mi marca por primera vez, supe que algo estaba mal.
Para mí desgracia son 2 anillos, para mi suerte es algo que puedes ser aceptado pero como no tengo demasiada suerte son dos hombres y yo también soy hombre.
Estoy condenado
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