Su corazón le decía que había algo ahí fuera, algo insólito, extraño a lo conocido. Le hizo caso para no morir en vida, asfixiada por la taciturna opresión que inundaba los cubículos espartanos de Oswell. Cobarde o valiente, Mar reivindicó su condición humana cuando todos parecían haberla olvidado y se marchó a la deriva para satisfacer una exótica ilusión: ser, y no solo existir; reír, y olvidar la resignación forzada
Seluruh Hak Cipta Dilindungi Undang-Undang