Lo inmenso de nuestra mente y cerebro no se puede comparar con nada finito en este plano astral. Inevitablemente los pensamientos mueren y las memorias también. Puedo decir, yo que mi mente es una de esas que murió y que lo que ahora escribo se puede considerar como simple basura sentimental y humana, llena de dolor y sufrimiento, más sin embargo no me duele llamarle a mi arte, arte muerto. Este libro es un viaje personal a los confines de mi mente. No tiene fin ni inicio, lo puedes tomar como desees, no es aparte de mis otras obras, es una reflexión personal única de mi ser.
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