En un juego del orgullo, nadie gana, pues ningún otro sentimiento interviene. Solo aquel que mantenga su cabeza y pecho en alto, podrá ganar respeto, pero jamás juego en el que se inició.
Taehyung cuenta la historia de como su vida fue desmoronándose por su propio sabotaje, el no entender que hay más opiniones y emociones lo llevó a la soledad y eterna tristeza. Unos últimos suspiros de grandes arrepentimientos dejarán registrado que lo único que pudo derrotar su orgullo, fue el amor, amor que apresó y convirtió en odio.
All Rights Reserved