En la actualidad las mujeres han progresado mucho, logrando grandes azañas y marcado el mundo. A tal punto de tener un día para festejarlas.
Anna Frank, Frida Khalo, Princesa Diana de Gales, Valentina Tereshkova, Sor Teresa de Calcuta, Matilde Hidalgo, son alguna de las mujeres que dejaron su huella en el mundo.
Mostrando que las mujeres no son solo unas caras bonitas y objetos sexuales y domésticas.
Pero, ¿Sabes como eran tratadas las mujeres antes?
Cada año, especifícame, cada primavera, todas las mujeres casaderas de Inglaterra tendrán que asistir a distintos bailes que se organizarán en esta temporada, con la esperanza de cautivar la atención de un hombre con un elevado estatus social.
Para Ophelia Acampora ha sus 17 años piensa que tener un marido para tener un título, es algo ridículo y tonto, ya que ella se siente capaz de estudiar y de tener una vida sin ser desposada.
Algo que no puede hacer, por lo estrictos que son sus padres con su educación.
Desmond Dankenfort, es un hombre apuesto, de 22 años, orgulloso, amargado, arrogante, brusco y con un ego que llega hasta las nubes, piensa que ninguna mujer es digna para ser su esposa, además que ve a las mujeres como un pasatiempo y un objeto para dejar desendencia, así que decide dejar de buscar y no seguir con el linaje.
Cosa que sus hermanos no lo iban a permitir. Engañándolo y arrastrándolo a uno de estos dichosos bailes de primavera.
¿Será qué por cosa del destino sé conozcan? ¿Desmond cambiará su forma de ver hacia una mujer? ¿Podrá ser que el soltero más codiciado de esta temporada ya haya encontrado a su duquesa? ¿Habrá escándalo?
Pues empecemos.....
Puedes olvidar muchas cosas en la vida, pero jamás olvidarás lo más importante, de dónde vienes, a qué familia perteneces, dónde está tu sangre y cuál es tu linaje.
Muchos pactos se han firmado incluso antes que nacieras, se han tomado decisiones en tu nombre y tu destino ha sido escrito por manos ajenas a las tuyas, en nombre claro, de lo más importante, en nombre de la DINASTÍA.
Tu deber no era otro que seguir la línea pactada, seguir el camino que habían escrito por ti. Así eras un buen príncipe, serías un buen esposo y con el tiempo serías un buen monarca. Pero ¿habrá acaso algo más importante que eso?
Tal vez no lo sabías hasta la primera vez que viste sus ojos, esa triste y melancólica mirada. Aunque sabes que no es lo correcto, que podrías echar todo a perder. ¿Cuánto más podrás resistirte a su olor?