Para Astrid, el mundo deja mucho que desear. Sola, sin amigos en los que poder confiar al mudarse con sus padres.
Y entonces conoce a Víctor, un joven de ojos traviesos y muchas ganas de disfrutar de sus propias locuras.
¿Será capaz de abrir los ojos y darse cuenta de que hay alguien que sí merece la pena que los abra?
Todos os Direitos Reservados