HERA
  • WpView
    Reads 7
  • WpVote
    Votes 3
  • WpPart
    Parts 1
WpMetadataReadOngoing
WpMetadataNoticeLast published Tue, Aug 2, 2022
Mi pequeño cuerpo está inmóvil en aquella habitación, el suelo húmedo y sucio estaba tirada en el suelo como un animal, ni los animales merecen algo así. Mi cara está irreconocible empapada de sangre y moretones las lágrimas corren por mis mejillas. Es como si mi cuerpo expulsó mi alma. Observo todo, cada detalle, siento cada golpe, cada latigazo, cada cortadas y cada quemadura. Pero mi cuerpo está ahí inmóvil sin vida... Golpe... Golpe... "Basta por favor" grito pero no me escuchan. No me ven... Golpe... Ya no quiero sentir, ya no quiere ver, duele mucho, basta. DUELE... - Quiero a padre...- susurro bajito, me duele la garganta de tanto gritar. Golpe... No quiero estar aquí, quiero estar en casa con mamá y comiendo galletas de avenas con papá. Lloró, lloró, me deslizo hasta el suelo llorando más fuerte. Ya se cansaron de golpear. - Bastardos - grito, otro grito y más gritos. Oscuridad...
All Rights Reserved
Join the largest storytelling communityGet personalized story recommendations, save your favourites to your library, and comment and vote to grow your community.
Illustration

You may also like

  • Moneda De Cambio
  • Inside My Mind (Editando)
  • Amor Real
  • Si Hago Todo Bien (Come Whith Me)
  • "Solo Intento Protegerte De Mi"
  • Los días pasados
  • Deseo cumplido
  • Vivir sin ti.
  • Por Primera y Ultima Vez

-Tus padres me habían dicho que eras muy reservada, pero nunca imaginé que tanto... -¿Y qué más te contaron? -¿Qué? -Eso no se lo esperaba. -Qué que más te contaron. Porque conociéndolos, se habrán inventado unas cuantas más cosas lejos de la realidad. -Lo encaré. -¿Qué sabes? ¿Mis gustos? ¿Mis tallas? ¿Mis pasatiempos? Para ellos soy simplemente una niñita consentida a la espera de que alguien se encargase de mí, y, ¡oh, lo siento! Déjame decirte que fuiste el afortunado. Te ganaste la lotería sin jugarla. Ellos nunca sabrán cómo soy más allá de las enseñanza que me dieron desde que era una cría. -¿Y como eres en realidad? -Igual te lo hubiese contado ayer, cuando llegué a esta fortaleza inquebrantable sola... O esta noche, cuando íbamos a cenar juntos. -¿Ves? Todos tienen cosas que echar en cara. -¡Es tu culpa! -Me quejé mirándolo incrédula. -Si hubieses ido a buscarme a casa o simplemente haber aparecido ayer o incluso hoy como habías dicho, nada de esto hubiese pasado. -¿Y qué quieres que haga? ¿Qué deje mis responsabilidades laborales de lado solo por venir a hacerte compañía? -¡Por ejemplo! -Dije un poco más alto de lo normal. ¿Por qué parecíamos una pareja de verdad discutiendo como si lleváramos muchos años? -Nadie me dijo que esto sería así... -Nadie debería estar preparado para ser la moneda de cambio de sus padres, señorita Pearson.

More details
WpActionLinkContent Guidelines