¡Cuando aprenda amar!

¡Cuando aprenda amar!

  • WpView
    Reads 412
  • WpVote
    Votes 2
  • WpPart
    Parts 17
WpMetadataReadOngoing
WpMetadataNoticeLast published Wed, Nov 12, 2025
Hace 8 años atrás enviudé; enojado y frustrado me enfrasqué en mi trabajo y en relaciones de una sola noche; mi familia a causa de eso me anunciaba amenazantemente con escogerme una esposa si no lo hacía yo; agobiado por sus amenazas decidí escoger una. No hice un casting, ni realice citas a siegas; porque en mi camino se cruzó una hermosa y asustadiza mujer que se aferró momentáneamente a mí por ayuda, luego de ese día la he buscado incansablemente estos últimos meses, sin embargo, ahora que la he encontrado sus creencias me son como una pared. Pero no soy él tipo de hombre que permite que los obstáculos lo venzan, y por primera vez mi mente y su corazón no luchaban con respecto a una mujer. -En definitiva, es ella. - Y no permitiré que se desaparezca.
All Rights Reserved
Join the largest storytelling communityGet personalized story recommendations, save your favourites to your library, and comment and vote to grow your community.
Illustration

You may also like

  • Querido jefe Narciso
  • BABYSITTER | STEVE HARRINGTON
  • Quiero Destruirlo |DS#3|
  • La Hija del Pastor
  • Jefe, tendré un hijo suyo
  • Una Oferta Irrechazable
  • Amor por Contrato[SAV #3]  ©
  • Esposa del CEO
  • Mundos Desiguales "Un Destino Cruzado"
  • Por siempre otoño

*Historia ganadora de los WOWAwards 2017* -¿Has infringido alguna norma desde que trabajas aquí? - preguntó él, deteniendo mi plan de huida. -No. -¿Por qué no? -rio, mostrando aquellos dientes tan blancos y tan perfectos. -Porque no. Narciso se levantó, rodeó su escritorio teñido de blanco y reposó su trasero sobre él, con una pierna sobre la otra, mirándome como si fuera algo insignificante a través de aquel par de ojos azules. -Infringe una. Ahora. -¿Por qué iba a hacer eso? -me alarmé, aunque sopesaba ideas. -Porque quieres hacerlo. -¿El qué? Sonrió y supe que era la sonrisa más bonita del mundo, tal vez porque él quería que así fuera. -Bésame. Narciso, el hombre más arrogante y ególatra que había conocido, me acababa de decir que le besara. Allí, en aquel preciso instante. -Besa a tu jefe y rompe las normas.

More details
WpActionLinkContent Guidelines