Las experiencias más liberadoras de rendirte ante los "errores" y hacer ligera tu compañía contigo mismo. Mientras nadie ve, mientras nadie te observa, estás solo en tu habitación, en dónde no existe la resistencia. No hay pecados ni culpas.
Eres sólo tú, contigo y tu cuerpo.
sabes que puedes hacerlo, no te detengas, solo abre por completo esa curiosidad insaciable.
No hay pasos, no hay voces, no hay miradas, no hay personas alrededor. Solo tú y yo.
viéndonos fijamente para dar el paso más eufórico; el del atrevimiento, ya estamos en mi cuarto y las ventanas están cerradas, atrévete a besarme justo ahora, en mi cuarto. En el cuarto de las equivocaciones.
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