Y aquí estaba otro día más,viendola sufrir y luchar por recordar una milésima parte de nuestra historia,esa maldita enfermedad cada día la estaba dejando más y más sin memoria y sin fuerzas de vivir,me senté a su lado y le recordé lo preciosa que era y lo mucho que amo cada arruga que tiene en esas manos tan delicadas y en esos ojos que me dan la vida,la miré y empecé a recordarle como tantas veces al día hago nuestra historia...
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