Tie || Soukoku
¿Qué ocurre cuando la eternidad se convierte en una condena de la que no puedes despertar?
En un mundo fracturado por la guerra entre vampiros, licántropos y humanos, la paz es solo una mentira narrada a los niños antes de dormir. Osamu Dazai, un vampiro marcado por un amor que desafió a la muerte, ha sobrevivido a un siglo de angustia. Tras perder a su otra mitad en un abrazo teñido de tragedia, Dazai estuvo a punto de consumirse en su propia oscuridad. Solo la aparición de Atsushi, un hechicero de luz pura, logró darle una nueva razón para latir -o al menos, para fingir que su corazón no seguía estancado en el pasado-
Sin embargo, el destino tiene una forma cruel de ajustar cuentas.
Mientras Chūya camina por la tierra sin recuerdos de su vida anterior, protegido por su leal guardian, los caminos de dos amantes destinados a la tragedia están a punto de cruzarse nuevamente. Las visiones de Atsushi, bañadas en sangre y presagios de lobos carmesíes bajo una luna amarilla, no dejan lugar a dudas: el reencuentro de Dazai y Chūya no es una salvación, sino una sentencia.
Dazai se enfrenta al dilema más terrible de su existencia inmortal: dividido entre un amor que nació de la luz y una promesa que se perdió en la sangre. ¿Puede un ser amar a dos almas con la misma intensidad, o está destinado a destruir lo que más desea proteger?
Entre la lealtad, la memoria y la sed insaciable de la eternidad, el balance está a punto de romperse.
El ayer busca su verdad. El hoy teme al mañana. Y la noche, cruel y hermosa, observa cómo el pasado vuelve a reclamar su lugar.
(Bungo Stray Dogs no me pertenece, sólo usé los personajes para la historia.
Créditos por la imagen de la portada a su respectivo autor.)