Ella era de él y él de ella, se pertenecen pero no se pueden tener, como cuando vives pero no eres dueño absoluto de tú vida.
Él nunca ha dejado de ser él.
Yo soy ella.
Él era eterno.
Yo siempre fui efímera.
Somos lo que nadie ve, lo que la sociedad no acepta.
Nuestro amor es de los imposibles, de los que no se cuentan.
- Los siguientes escritos son de mi total propiedad, espero les guste.
Todos los derechos reservados