Mi querida  Bianca Byrne

Mi querida Bianca Byrne

  • WpView
    Reads 20
  • WpVote
    Votes 5
  • WpPart
    Parts 1
WpMetadataReadOngoing
WpMetadataNoticeLast published Mon, Aug 22, 2022
Día uno Bianca es mi compañera de clases. No nos hablamos por los rumores que circulan por el salón, muchos dicen que es muy rara, algunos dicen que habla con fantasmas, otros dicen que su familia son un grupo de monstros que devoran niños Yo no creo ninguno de esos rumores, hasta podría decir que me parece muy bonita. Su cabellera rubia y lisa, con sus ojos color esmeralda y sus mejillas rosadas como algodón de azúcar. Quisiera un día poder hablarle pero cada vez que me acerco me da mucha vergüenza. Juro que algún día te hablaré Bianca Byrne o dejo de llamarme Arthur Little. ...... Esta historia la escribí hase un año, no quería publicarla por que me daba vergüenza, espero que sea de su agrado 💙
All Rights Reserved
Join the largest storytelling communityGet personalized story recommendations, save your favourites to your library, and comment and vote to grow your community.
Illustration

You may also like

  • Lo nuestro no tiene nombre
  • Querido diario ¡toda una locura!
  • Just Human (Pit x lectora)
  • lo mejor esta por venir cuando menos telo esperas
  • Maldita Periodista (Rivari)
  • Cazadora de brujas
  • A través de mi enfermedad [PAUSADA]
  • Joyerías Izaro
  • Siempre Juntos [EN EDICIÓN]

Salgo de la habitación, corriendo al escuchar que la puerta del apartamento se ha abierto. Abro los ojos de par en par y me quedo paralizada, analizando lo que está ocurriendo en mi salón. ¿Qué coño...? -Te presento a tu nuevo compañero de piso -me dice, la capulla pelirroja teñida que tengo por amiga, con una enorme sonrisa. -Mi ¿qué? -murmuro entre dientes-. ¿De qué me estás hablando, Astrid? Él me mira con una sonrisa ladeada, traviesa y burlona incluso. Entonces sus ojos ruedan por mi cuerpo y me doy cuenta. -Ahora que me voy, necesitas a alguien que te ayude con el alquiler, ¿no? No escucho sus palabras, solo me preocupo por mi apariencia. Hay un chico en mi salón que me mira porque solo llevo unas bragas y un top por encima del ombligo. Me cubro con la revista que llevo en la mano, disimulando todo lo posible, y sonrío. Sí necesitaba a otro compañero de piso, pero en ningún momento quería a uno que no tuviera tetas. [TERMINADO]

More details
WpActionLinkContent Guidelines