No había salvación para alguien que solo se toma sus días para existir, un personaje secundario en la vida de otros, esa era yo, o al menos eso pensaba antes de encontrarme con ese misterioso libro en mi propia casa, no se si haberlo tomado en mis manos fue un error, pero desde ese momento algo en mi me dijo que nada sería igual, desencadenando una serie de eventos que ni yo me creería si fuera ajena a la situación, jamás pensé que terminaría aquí, en el laberinto, frente a ese molesto rey, tratando de encontrar una forma de regresar a casa o convencerme que solo estaba soñando.
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