En confines sin nombre; una ciudad urbana de tercer mundo, en tiempos indefinidos; una base moderna y contemporánea en la que en estos momentos resulta "nuestra", recipientes vacíos que creen estar llenos, todos hechos del mismo material; personajes semejantes a personas, historias triviales y hechos banales perturbados por la gracia aberrante de una "deidad" prepotente, ególatra e injusta, hablo sobre el lienzo de un artista, el borrador, el boceto de un aprendiz de las bellas artes con ánimo de experimentar, pero a su vez cuántas vidas creó apáticamente, de manera burda, indigna de una pseudodeidad, esta será otra historia burda con personajes incompletos y trama de dudosa calidad, así será hasta sabe quién cuándo. No existe elocuencia suficiente que resulte convincente para apelar a la comprensión de las vidas creadas a la hora de que entiendan el origen de sus vidas, la utilidad de éstas y el destino que les concierne, por lo menos se les entregará la verdad (No sin malicia) de la realidad en la que viven, en honor al tiempo terminaré esta carta dedicada al receptor de esta historia, la historia de un creador y sus creaciones.
Dominio público